Y otra vez, ser joven no es delito

Cuando se habían acallado las voces que estigmatizaban a los jóvenes y pausado las razias como política de Estado, Pedro Bordaberry apareció con su proyecto de bajar la edad de in imputabilidad a 16 años. Cuando esto quedó como un recuerdo del triunfo de las fuerzas democráticas, las fuerzas reaccionarias vuelven por sus fueros, acusando a los jóvenes de desparramar el Covid.